Argentina y Chile en tránsito :: Día 16, Ushuaia, un amor a primera vista

En el avión desde Trelew me preguntaba: ¿tiene sentido esta escala del viaje? Sí, sí, lo sé. Era demasiado tarde para cuestionarme eso pero…

¿Iba en busca del viaje mítico. De la exploración aventurera. Del ir por el único objetivo de poder decir: yo estuve allí? O, aún peor, ¿había sido capaz de ir hasta allí, a pesar del precio, la distancia y lo tonto que sería, sólo para tener la famosa foto con el cartel del fin del mundo?

Fue un vuelo lleno de dudas existenciales.

Los Andes desde Ushuaia

El aterrizaje en el aeropuerto de Ushuaia fue el más espectacular que he vivido nunca ya que la pequeña pista de aterrizaje se encuentra flanqueada por enormes cordilleras que obligan al piloto a tener que descender como si de un ascensor se tratase. De pronto el avión empieza a introducirse en las nubes densas que nos impedían ver nada y, como por arte de magia, aparecimos rodeados de esas espectaculares cimas nevadas picudas como cuchillos. Esas montañas estaban tan cerca que parecían que fuéramos a aterrizar en ellas pero, de pronto, el piloto lanzó e avión a un nuevo descenso a la nada… ¡Increíble el aterrizaje y la bienvenida que Ushuaia nos daba! Antes de que las ruedas del avión tocasen la pista mis dudas sobre el destino habían desaparecido completamente.

Avión aterrizando en Ushuaia

Y qué decir una vez que desde el coche que nos llevaba al centro de la ciudad vimos la famosa bahía de Ushuaia enmarcada al fondo con la siempre imponente cordillera de los Andes, bajo un inesperado cielo azul y con el Canal de Beagle en primer plano…. Literalmente, dejamos las mochilas en nuestro alojamiento y salimos corriendo a disfrutar de ese espectáculo.

Bahía de Ushuaia

En la Patagonia tienes que tener una cosa clara: no vale de nada mirar la previsión del tiempo, lo único que sirve es mirar el cielo y tomar decisiones para ese instante. El día antes a nuestra llegada había caído una espectacular nevada en la ciudad de Ushuaia (y, ya os lo adelanto, al día siguiente también nevaría) pero ese momento era perfecto para tomar un barco y recorrer el Canal de Beagle, después de haber paseado, arriba y abajo, toda la longitud de la bahía tomando fotos a su sorprendente fisonomía.

Casas típicas de Ushuaia

Las barcas que recorren el Canal hacen un recorrido de 4 horas, nosotros tomamos una navegación con Patagonia Adventure Explorer la cual llegaba hasta el Faro del Fin del Mundo pasando por la Isla de los Pájaros, la Isla de los Lobos… y volvía haciendo una parada en las Islas Bridges donde se desembarcaba para recorrerla andando. Creo que no importa demasiado qué destino tomen los barcos, la autentica maravilla está en el camino: focas, comoranes, lobos marinos, gaviotas, albatros, pingüinos, elefantes marinos, petreles…

Fauna en el Canal de Beagle

Fauna en el Canal de Beagle

Faro Les Eclaireurs

Islas Bridges en el Canal de Beagle

Antes del anochecer volvimos a tierra. Empezaba a hacer bastante frío pero el recibimiento que nos había dado Ushuaia era tan espectacular que hacía falta celebrarlo con una gran cena.

Fue entrar en el restaurante y el cielo debió de llenarse de nubes. Nubes que dejaron caer un enorme aguacero que durante unos minutos hacían temer que fuera a llegar el verdadero Fin del Mundo :)

 

 

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