Argentina y Chile en tránsito :: Día 25, de vuelta a Chile al increíble Parque Nacional de Torres del Paine

A veces un viaje se llena de pequeños hurtos. Entendámonos bien: de robos de tiempo de una cosa o un lugar para concedérselo a otro plan.

Así pues, quitando horas en los espacios anteriores y renunciando a seguir visitando nuevas zonas de Argentina conseguimos 48 horas para visitar el famoso Parque Nacional de Torres del Paine. Tiempo insuficiente para completar el trekking de la W pero suficiente para volver a tomar contacto con Chile, esta vez, en su faceta mas natural.

Nos hacía mucha ilusión poder conocer esta enorme reserva natural pero lo que no sabíamos entonces es lo difícil que iba a ser…

Parque Nacional Torres del Paine (Chile)

Todo se complicó cuando Aerolíneas nos comunicó que nuestro vuelo de vuelta se adelantaba 4 horas lo cual nos impedía realizar el plan original: tomar un bus desde El Calafate a Puerto Natales y visitar desde ahí el Parque debido a que los horarios de los autocares hacían incompatible llegar a tiempo para pillar el vuelo de regreso a Baires.

De esta forma, y como siempre, al final tuvimos que decidir entre alquilar un coche particular o, acertasteis, unirnos a una excursión. Nosotros optamos por la segunda fórmula y, dentro de esta opción, por la que nos ofrecía mayor independencia y, al mismo tiempo, nos permitía ver más cosas: a través de una agencia de El Calafate contratamos un Full Day a Torres del Paine con regreso diferido; lo cual, traducido, quiere decir que nos unimos a una excursión que iba y volvía de El Calafate a Torres del Paine en un único día (haciendo un tour en bus por los hitos importantes del parque) pero, en lugar de volvernos con el grupo, prolongamos 24 horas más nuestra estancia en el Parque por lo que volvíamos al día siguiente con la excursión de ese día.

Vista de las Torres

Existen excursiones que te proporcionan también esa noche y el traslado a los refugios pero, al menos con las que contactamos nosotros no eran de fiar. Especialmente desaconsejables son los servicios de Say Hueque quienes nos ofrecieron un tour cerrado a un precio y cuando lo aceptamos duplicaron ese precio. ¡Qué mal hacen esas empresas al turismo!

En fin, finalmente, contratamos por internet el refugio de montaña más caro de la historia (o de mi historia) y cerramos esta parte del viaje. Ahora sólo tocaba disfrutarlo.

Salimos a las 5h de la mañana de El Calafate y cogimos rumbo a la frontera con Chile donde, tras un papeleo sencillo pero lento, entramos de nuevo en el país. Hacía un día brutalmente bonito que potenciaba la belleza de este parque.

Parque Nacional Torres del Paine (Chile)

Parque Nacional Torres del Paine

Parque Nacional Torres del Paine

Parque Nacional Torres del Paine

En el autocar visitamos el Lago Sarmiento, la Laguna Amarga, el Lago Nordenskjold e hicimos un pequeño paseo por Salto Grande antes de finalizar en el CONAF (18.000 pesos chilenos la entrada al Parque) donde nos despedimos de nuestro grupo y continuamos andando hasta el Refugio Torre Central de Torres del Paine (el más cercano al punto donde nos dejaba el bus y donde nos recogía al día siguiente). Andando desde la administración a este Refugio se tarda menos de una hora y si tienes suerte y el día está despejado, vas siempre siguiendo la estela de las dos Torres en tu camino.

Camino desde la Administración hasta el Refugio

Una vez en el “refugio de montaña” te das cuenta que allí esa palabra no significa lo mismo que en Europa o Asia, este alojamiento por el que has pagado 70 dólares por persona por un dormitorio compartido con otras 5 personas, en el que hay escasísimas duchas y cuya sala común no dispone ni de microondas ni de hervidor de agua (por supuesto, nada de cocina) para poder prepararte tu propia cena puede ser muchas cosas pero nunca un refugio dirigido a senderistas (y menos aquellos que desean iniciar su marcha antes de las 9h de mañana ya que no puedes tomar ni un mísero té antes de esa hora).

Eso sí, ¡hay una coctelería dentro del refugio! (prefiero no decir el precio de cada bebida). Creo que con esto deja claro el tipo de lugar que es.

Pero bueno, como no había más opciones, pernoctamos aquí con unas, eso sí, espectaculares vistas de las Torres desde las ventanas de la habitación. Al día siguiente, intentaríamos acercarnos a ellas lo máximo posible.

 

 

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