Archive for the ‘ El buen vivir de Santander ’ Category

10 bares y restaurantes imprescindibles en una visita a Santander

La capital cántabra combina locales con solera con nuevos recién llegados cuyos nombres ya corren de boca en boca. Sin duda, desde hace unas décadas Santander apuesta fuerte por la gastronomía y prueba de ello son estas 10 paradas en una ruta de lo más sabrosa. 

 

Restaurante El Marucho

El primer recuerdo que tengo de un restaurante de Santander es el de este bar de marineros en el que tenías (y tienes) que esperar de pie porque no reservan mesa, en el que te sientas en unas pequeñas e incómodas mesas de madera, preparadas con unos ásperos manteles de papel y en el que en verano hace muchísimo calor.

De este recuerdo hasta hoy han pasado muchos años pero he seguido acudiendo allí a degustar los mejores mariscos de la ciudad.

Y es que, aunque el glamour y la comodidad no es precisamente su característica principal, sus excelentes pescados y mariscos hace que el Marucho sea el clásico dentro de los clásicos de los restaurantes de la ciudad.

Centollo en El Marucho, Santander

Dirección: Calle Tetuan, 21

Cuándo ir: Pronto, tanto a la hora de la comida como de la cena, porque se llena enseguida.

Qué pedir: Centollo, croquetas de marisco, percebes…

10 bares y restaurantes imprescindibles en una visita a Santander

La capital cántabra combina locales con solera con nuevos recién llegados cuyos nombres ya corren de boca en boca. Sin duda, desde hace unas décadas Santander apuesta fuerte por la gastronomía y prueba de ello son estas 10 paradas en una ruta de lo más sabrosa. 

 

Restaurante Machichaco

Hasta hace poco, sólo había pasado por la puerta de El Machi sin haber nunca entrado a conocerlo. Quizás porque aunque está cerca del centro no pertenece a la ruta de cañas&pinchos que conforman las calles de Hernán Cortes, Daoiz y Velarde, General Mola, Cañadio, Peña Herbosa y Lope de Vega. La verdad es que no sabía lo que me perdía…

El Machichaco es un restaurante de dos pisos y con una pequeña terraza, donde puedes comer de carta o a base de tapas en la barra. Siempre a un precio genial y con unos platos muy creativos.

Eso sí, el Machi es un sitio para ir tranquilo, sin prisas. Sentarte y leer el periódico en su terraza (o, cuando falla el buen tiempo, en su barra) es un pequeño placer que no hay que desperdiciar.

Restaurante El Machichaco, Santander

Dirección: C/ Calderón de la Barca 9.

Cuándo ir: Perfecto para tomar un desayuno tardía o un aperitivo matutino.

Qué pedir: Un plato a base de pescado.

10 bares y restaurantes imprescindibles en una visita a Santander

La capital cántabra combina locales con solera con nuevos recién llegados cuyos nombres ya corren de boca en boca. Sin duda, desde hace unas décadas Santander apuesta fuerte por la gastronomía y prueba de ello son estas 10 paradas en una ruta de lo más sabrosa. 

 

La Bombi

Quien no conozca el local y pase ahora por su fachada creerá que esconde un modernísimo restaurante de diseño, con cocina fusión, música zen y videoproyecciones en las paredes pero en cuanto atraviese su puerta notará el peso de la tradición y lo equivocado de esa primera impresión; y es que, aunque una limpieza de cara siempre viene bien, La Bombi no puede (ni quiere) ocultar que a sus espaldas acarrea ya con más de 77 años de historia.

De ser una taberna familiar pasó a convertirse en toda una institución en la ciudad y lo hizo a base de trabajo y nociones culinarias y de negocio. Unos ingredientes que maridan perfectamente.

Ahora, sus diferentes y acogedores salones acogen a visitantes y lugareños sin distinción y les ofrecen una cocina basada en excelentes materias primas.

Sin duda, sus pescados, maricos y verduras son el mejor argumento para sumarse a la historia de este magnífico restaurante.

Ensalada Restaurante La Bombi

Dirección: Calle de Casimiro Sáinz, 15.

Cuándo ir: A cenar a sus salones o a tomar el aperitivo en su barra.

Qué pedir: Cualquier cosa, es casi imposible equivocarse.

10 bares y restaurantes imprescindibles en una visita a Santander

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Las Hijas de Florencio

El color naranja de sus toldos es una seña de identidad reconocible por cualquier viandante del Paseo de Pereda.

Sin tener una cocina de lujo, sin duda, su ambiente informal lo hace adecuado para disfrutar de una caña en algún momento de la noche.

Sus jamones cortados a cuchillo así como la variedad de quesos expuesta, llena de una aroma de lo más suculento todo el local.

Bar Las Hijas de Florencio, Santander

Dirección: Paseo de la Pereda, 23

Cuándo ir: Durante toda la noche.

Qué pedir: Una ración de jamón.

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Arrabal 11

Hace pocos años, la calle Arrabal recibió a un nuevo vecino: un local joven y moderno que llegó con ganas de quedarse en la ciudad.

Y así ha sido. Repleto desde el comienzo, el pequeño local en forma de pasillo se queda corto para acoger a todos los clientes que se acercan a él para tomar un vino con su tradicional tapa de parmesano.

Con una carta de vinos completa y a unos precios muy buenos, una serie de tapas y pinchos que sirven velozmente sus apañados camareros y una larga barra en la que coger sitio, el Arrabal no aporta ninguna delicia culinaria que no se pueda encontrar en otro punto de la ciudad pero sí tiene una frescura y ambiente que engancha y hace volver a él una y otra vez.

Bar Arrabal 11, Santander

Dirección: Calle Arrabal, 11.

Cuándo ir: Por la tarde-noche.

Qué pedir: Su hamburguesita.

 

10 bares y restaurantes imprescindibles en una visita a Santander

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El Nuevo Molino

Aunque este restaurante no se encuentra en el centro de Santander y realmente pertenece al municipio de Puente Arce, la cercanía a la ciudad (a menos de 15 minutos) permite que lo incorpore a esta lista.

Se trata de uno de los 6 establecimientos distinguidos con una Estrella Michelín que cuenta Cantabria. Igual que El Serbal, El Nuevo Molino está dirigido por Rafael Prieto y esto provoca ciertas similitudes entre ambos locales.

Lo más espectacular de este restaurante es, sin duda, el precioso escenario en el que está. El recinto lo conforma un remodelado molino de agua, un agradable y frondoso jardín, una capilla o ermita y un hórreo. Estas diferentes estancias permiten disfrutar de un entorno tranquilo, de acuerdo a los gustos de cada uno.

Restaurante El Nuevo Molino, Santander

La comida, por supuesto, es espectacular. Cuenta con dos menús cerrados y una carta que se va adaptando según los productos de cada temporada.

Puedes visitar su bodega para elegir el caldo que acompañe a tu cena o dejarte recomendar por su sumiller. Además, su variada carta de alcoholes hace que tomarse una copa sea una buena opción para el fin de fiesta… y sin necesidad de preocuparse por tener que coger el coche para volver a Santander ya que el restaurante dispone de un servicio gratuito de transporte a/desde la ciudad.

Y, aunque toda experiencia gastronómica necesita, por definición, de una buena comida no es menos cierto que no estaría completa sin un servicio atento y agradable, que te explique y aconseje. Y en el Nuevo Molino cuentan con los mejores profesionales que te puedas encontrar en un restaurante en toda Cantabria. Un 10.

Carro de quesos del restaurante Nuevo Molino, Santander

Dirección: Barrio de Monseñor 18. Puente Arce-Santander.

Cuándo ir: Cualquier momento es bueno.

Qué pedir: Es interesante dejarse recomendar por el personal y, especialmente, dejarse tentar por las especialidades diarias fuera de carta de acuerdo a exigencias de mercado.

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La Conveniente

Toda ciudad tiene sus mitos gastronómicos. Esos templos que superan con mucho la razón y se convierten en un acto de fe, que no tiene clientes sino parroquianos. Son lugares de encuentro cuya excusa es la comida pero que no deja de ser un añadido a un acto social. Son sedes, clubs, salones, puntos de encuentro… incluso más que restaurantes.

La Conveniente es esa catedral de la noche Santanderina. Un espacio siempre a rebosar de gente dispuesta a hacer grandes colas sólo por poder luego perder las horas conversando entre sus paredes.

Lo mejor es que en La Conveniente se come bien. Muy bien, de hecho. Sus croquetas se merecen más de una oración y sus anchoas, cecinas y huevos bien podrían estar entre los mejores de la ciudad.

En La Conveniente no hay que esperar un servicio espléndido, ni un local impoluto, ni grandes innovaciones culinarias, ni una carta amplia, ni una decoración de diseño… allí se va a comer bien pero, sobre todo, a disfrutar de la reunión, del hecho de poder estar allí rodeado de amigos y risas.

Bodegas La Conveniente, Santander

Dirección: De Gómez Oreña, 9

Cuándo ir: A primera hora para evitar la cola y sin prisas para poder disfrutar de la estancia.

Qué pedir: Sin duda, sus croquetas de cocido son imprescindibles.

10 bares y restaurantes imprescindibles en una visita a Santander

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Bodega Fuente Dé

Este pequeño bar pasa tan desapercibido en plena zona centro que, si no es porque algún lugareño te lo chiva (como fue mi caso), es fácil que nunca franquees su puerta… ¡y ese sería una error imperdonable!

Para algunos es famoso por su cocido montañés, para otros por sus embutidos… para mí, sin duda, lo es por sus quesos (y quesucos).

Bodega Fuente Dé, Santander

Se trata de un local pequeño que mantiene la estética de los bares españoles de toda la vida. Algunas mesas (siempre muy cotizadas) y una escueta barra se quedan cortas por lo que los lugareños se desbordan por la calle ocultando a veces la propia entrada al bar.

¿Y qué puedes pedir? Platos sencillos y contundentes. Raciones enormes a un precio minúsculo. Además, si te enamoras de alguno de sus quesos, jamones o longanizas puedes comprarlos al peso para llevártelos a casa.

Un clásico de Santander perfecto para empezar una ruta de tapas y pinchos por la ciudad.

Bodega Fuente Dé Santander

Dirección: Calle Peña Herbosa 5.

Cuándo ir: Cuando comienza la tarde, antes de que se llene demasiado.

Qué pedir: Una tabla de quesos para poder probar varios de ellos.

10 bares y restaurantes imprescindibles en una visita a Santander

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El Serbal

Una estrella Michelin y el prestigio labrado en los 13 años que lleva abierto, son las dos grandes bazas de esta joya gastronómica de la ciudad santanderina.

En un discreto local en la zona de Puertochico se esconde uno de esos restaurantes en los que, sin ser precisamente bonitos, uno está a gusto. Quizás esto sea por la enorme separación que hay entre las mesas, quizás por lo discreto y encantador de su servicio o, simplemente, puede que sea porque en este local han cuidado pequeños detalles como la luz, la música, la temperatura y el confort de las sillas que hace que, nada más llegar, te sientas como un cliente de toda la vida.

Las materias primas que emplean en su cocina son de una calidad excepcional, por supuesto, merecen una mención especial sus pescados, ¡por algo se encuentra en medio del barrio marinero más antiguo de la ciudad!

La carta varía en cada temporada e, incluso, cada día por ello no podéis dejar de escuchar las sugerencias que llegan de la cocina, sin duda, son una apuesta segura.

En cuanto a su carta de vinos hay tanta variedad como presupuestos. Por fortuna, hay unas buenas alternativas enológicas con una correcta calidad-precio que hacen posible disfrutar de un buen maridaje.

Resumamos: agradable local, buenas materias primas, vinos asequibles… ¿es todo esto lo mejor del Serbal? No, el Serbal tiene “algo” que le hace más especial: su personal. Profesionales y agradables, son conscientes de lo importante que son para que la experiencia del cliente sea inigualable. Y lo consiguen.

Plato en el restaurante El Serbal, Santander

Dirección: Calle Andrés del Río 7

Cuándo ir: Siempre (con permiso de nuestra cuenta bancaria, por supuesto)

Qué pedir: No te pierdas su carro de quesos, ¡deliciosos y muy bien presentados!

10 bares y restaurantes imprescindibles en una visita a Santander

La capital cántabra combina locales con solera con nuevos recién llegados cuyos nombres ya corren de boca en boca. Sin duda, desde hace unas décadas Santander apuesta fuerte por la gastronomía y prueba de ello son estas 10 paradas en una ruta de lo más sabrosa.  

 

El Cañadio

Tanto su faceta de restaurante como su excelente barra de pinchos, hacen de este lugar uno de los más famosos de la ciudad… y ese título lo ha logrado por méritos propios.

Se encuentra en el centro de la plaza del mismo nombre, un punto clave en cualquier salida nocturna por la ciudad, en lo alto de la calle y cerca de la también conocida Taberna La Conveniente se divisa toda la animación de la plaza desde su “terraza”, una serie de mesas y taburetes altos al otro lado de la calle.

Restaurante El Cañadio en Santander

Mientras que la sala dedicada al restaurante es tranquila y calmada, la parte dedicada al picoteo es ruidosa y nerviosa. Sorprende que, ante tanto follón, los camareros no pierdan la tranquilidad y den un servicio atento y profesional.

La barra en forma de U presenta una surtida colección de tapas variadas que se van renovando con asiduidad por lo que hay que estar atento y decidirse rápido. Además de unos deliciosos pinchos, El Cañadio cuenta con una buena carta de vinos, servidos a la temperatura correcta y con una muy notoria calidad-precio.

Barra restaurante El Cañadio Santander

Dirección: Gómez Oreña, 15, Santander.

Cuándo ir: Al comienzo de la noche.

Qué pedir: Lo que entre por los ojos.