10 bares y restaurantes imprescindibles en una visita a Santander
La capital cántabra combina locales con solera con nuevos recién llegados cuyos nombres ya corren de boca en boca. Sin duda, desde hace unas décadas Santander apuesta fuerte por la gastronomía y prueba de ello son estas 10 paradas en una ruta de lo más sabrosa.
Arrabal 11
Hace pocos años, la calle Arrabal recibió a un nuevo vecino: un local joven y moderno que llegó con ganas de quedarse en la ciudad.
Y así ha sido. Repleto desde el comienzo, el pequeño local en forma de pasillo se queda corto para acoger a todos los clientes que se acercan a él para tomar un vino con su tradicional tapa de parmesano.
Con una carta de vinos completa y a unos precios muy buenos, una serie de tapas y pinchos que sirven velozmente sus apañados camareros y una larga barra en la que coger sitio, el Arrabal no aporta ninguna delicia culinaria que no se pueda encontrar en otro punto de la ciudad pero sí tiene una frescura y ambiente que engancha y hace volver a él una y otra vez.

Dirección: Calle Arrabal, 11.
Cuándo ir: Por la tarde-noche.
Qué pedir: Su hamburguesita.
