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Argentina y Chile de la A a la Z: B de Borges

Si en Argentina todo son palabras, el señor de las mismas tiene nombre y apellido que, sin ser el único, le hace estar por encima de todos los demás: Don José Luis Borges.

Aún sin tratarse del escritor más popular y querido de Argentina, de lo que no hay duda es que su obra recorrió el mundo entero poniendo a su país en la órbita de las cunas literarias más influyentes en el panorama. Quizás su prosa esté más cerca de la anglosajona pero sus temas y el desarrollo de los mismos son tan puramente argentinos como puedan serlo un tango o una conversación con un psicoanalista.

 

ARRABAL

El arrabal es el reflejo de nuestro tedio.
Mis pasos claudicaron
cuando iban a pisar el horizonte
y quedé entre las casas,
cuadriculadas en manzanas
diferentes e iguales
como si fueran todas ellas
monótonos recuerdos repetidos
de una sola manzana.
El pastito precario,
desesperadamente esperanzado,
salpicaba las piedras de la calle
y divisé en la hondura
los naipes de colores del poniente
y sentí Buenos Aires.
Esta ciudad que yo creí mi pasado
es mi porvenir, mi presente;
los años que he vivido en Europa son ilusorios,
yo estaba siempre (y estaré) en Buenos Aires.

-José Luis Borges-

Argentina, lecturas viajeras :: Historia argentina

Viajeros que nos acercaron en forma de letras inspiradoras sus fascinantes recorridos por esas tierras o autores argentinos que nos trasmiten en sus novelas la forma de ser y pensar de sus coterráneos…  libros, todos ellos, que nos ayudan a sentirnos más cerca de Argentina y nos animan a empezar el viaje sin necesidad de preparar la maleta.

 

Historia argentina - Biblioteca viajera

Historia Argentina de Rodrigo Fresán

Que nadie abra este libro esperando una lección de Historia. Aquí el contenido son historias (en minúsculas y en plural) que se contextualizan en aquel país que es el telón de fondo de todas ellas y el verdadero protagonista de todas ellas.

Y es que, como el mismo Fresán cuenta:

‘Historia argentina’ es: 

a) un libro de cuentos

b) una novela 

Todo parece indicar -lo mismo es aplicable a todos los libros que luego salieron y que seguirán saliendo de este libro-que la opción correcta es c)

 Mientras que por las páginas del libro se habla de fútbol, episodios de niños robados, anécdotas de jóvenes con mala suerte, secuestradores fans de Maradona, adictos al dulce de leche, niños obsesionados con el baile de las escobas del aprendiz de brujo de la película Fantasía, terroristas pijos, rayos fulminantes y chefs estrellas de la televisión; en nuestra cabeza va sonando música pop e, incluso, algo de rock. Y, mientras, Argentina – el país, el protagonista – entra en guerra por las Malvinas, es la sede del Mundial de Fútbol, vive un Golpe de Estado, unas Madres se colocan un pañuelo de lucha que ya no se quitarían.

Mientras Argentina sangra nosotros, fieles lectores, nos sonreímos por la fina ironía del autor y por las sorprendentes relaciones que vamos descubriendo entre personajes que van dando sentido a esta historia de historias. O, quién sabe, si darán sentido a la Gran Historia Argentina.

Todas estas historias encajando unas con otras casi sin hacer ruido porque, sí, la improbabilidad de ciertas casualidades, la azarosa sinapsis de neuronas, es lo que acaba constituyendo la auténtica estructura de la historia de un país.

Argentina, lecturas viajeras :: Cómo viajar sin ver

Viajeros que nos acercaron en forma de letras inspiradoras sus fascinantes recorridos por esas tierras o autores argentinos que nos trasmiten en sus novelas la forma de ser y pensar de sus coterráneos…  libros, todos ellos, que nos ayudan a sentirnos más cerca de Argentina y nos animan a empezar el viaje sin necesidad de preparar la maleta.

 

Libros de viaje Argentina: Cómo viajar sin ver

Cómo viajar sin ver de Andrés Neuman

Muchas veces viajamos sin ver. Con mirar el mapa, la guía, el gps… tenemos suficiente. No tenemos ojos para más y ni siquiera aquello que conseguimos enfocar podemos procesarlo. Miramos pero no vemos ¡Y ni siquiera miramos lo suficiente!

Corremos, amontonamos lugares en el planning y nos esforzamos por estar en ellos.  Se trata de llegar. De anotar un tick y poder decir: lo he hecho, yo estuve allí.

Aunque quizás eso sea lo mismo que hacemos día tras día en nuestra aburrida rutina: planear y llegar, sortear imprevistos pero llegar al fin y al cabo. Hacer check-in. Está claro, no sólo viajamos sin ver, realmente, vivimos sin ver.

Al más puro estilo nipón de “Tour Europa en quince días” Neuman recorre latinoamérica sin tiempo para ver durante la gira de presentación de su libro:

Hoy viajamos sin ver nada. Eso pensé al conocer el veloz plan de viaje. La gira sería un experimento potenciado, una exasperación de nuestro nomadismo transparente, casi vacío. Y al otro lado del casi ¿qué habría? ¿Qué se ve cuando apenas vemos? Lo que sigue es una crónica de lo que casi no vi a lo largo de todo el continente. Una suma de vértigos, países, lecturas y miradas al vuelo. Latinoamérica en tránsito. ¿Bienvenidos?

Hoteles, aeropuertos y taxis. Lugares comunes a un viajero que en el caso de este libro-viaje se convierten en un pase continuo de diapositivas a gran velocidad que terminan metamorfoseando unas en otras. Y es que, si simplificamos un viaje al máximo, no deja de ser éste un traslado entre un punto de origen a otro de destino y sus mínimas consecuencias serían el medio que usamos para el desplazamiento, el lugar donde nos alojamos y todo aquello que nos impacta en y entre ambos puntos.

Cómo viajar sin ver recoge, como si se tratase de polaroids, detalles de este irracional viaje: las noticias de la actualidad española, la publicidad que impacta al espectador, los formularios de ingreso en cada país, los periódicos, los autores que se encuentran con el autor para hablar de otros autores…

 Aquí [en Argentina] el fútbol se televisa de dos maneras: en una se ve el partido, en la otra no. Las cámaras de TyC Sports enfocan el terreno de juego, y las de Fox sólo enfocan las gradas. En el primer canal pagas por mirar a los jugadores, en el segundo te conformas con los hinchas. A falta de partido, mucha gente se queda hipnotizada imaginando su desarrollo en las caras de los espectadores. Ellos son el espejo del partido que no ven. Los hinchas argentinos han logrado una proeza impensable: sustituir el espectáculo al que asisten, televisarse a sí mismos con ocasión del partido. 

Neuman se convierte en este libro en el ejemplar viajero del siglo XXI, narrando experiencias y sensaciones en formato tweet. Reflexiones cortas y poco meditadas, frescas y, algunas veces, prescindibles. La vida 2.0 llevada a un viaje que, a su vez, se lleva a un libro. Contradicciones.

¿Por qué está este libro en esta biblioteca viajera? Primero por su visión de un argentino que vive en España que recuerda y analiza sin ser de ninguna parte, como dice Neuman; y, por supuesto, por las píldoras que nos regala de su paso por Buenos Aires y Santiago y por la reflexión que todo el libro supone sobre el concepto de viajar e, incluso, sobre los diarios del viaje:

No creo haber escrito en este libro lo que iba observando. Más bien he observado porque escribía el libro. Se supone que un diario refleja nuestros pensamientos, experiencias y emociones. Nada de eso: los fabrica. Si no escribiéramos, la realidad desaparecería de nuestra mente. Nuestros ojos se quedarían vacíos.

 

***

Gracias al autor por compartir ese fugaz recorrido por las capitales de 18 países y gracias también por todos los consejos sobre Argentina que me dio en la Feria del Libro de Madrid. Tengo apuntadas todas sus recomendaciones en letras bold :)

#Transiberiano2011 >> Mi biblioteca de viaje

En todo viaje tiene que haber dos recorridos que planificar previamente: el físico y el literario.
En este segundo planning hay que saber combinar la literatura de viaje con los libros de autores del país. Además de, por supuesto, guías de viaje, revistas…
Este Transiberiano ya tiene su pequeña biblioteca preparada. Una biblioteca que, por supuesto, irá creciendo según unos libros lleven a otros, según el tiempo de lectura y las recomendaciones.
De momento, estos son los libros que ya ocupan los estantes de esta biblioteca temática:

Sobre Rusia
• Diario de un viaje a Rusia – Lewis Carroll
• El doctor Zhivago – Boris Leonidovitch Pasternak
Viaje a Rusia – Joseph Roth
• El capote – Nikolái Gógol
• Siete ciudades – Olivier Rolin
• Rusia (Lonely Planet) – Peter Maag

Sobre Mongolia
• Guía de Mongolia – Svetislav Basara

Sobre China
• Historias de Pekín – David Kidd
• Pekín (Lonely Planet) -Peter Maag

Sobre el Transiberiano
• Guía del transiberiano – Marc Morte
El gran bazar del ferrocarril – Paul Theroux

Biblioteca personal Transiberiano

¿Alguna sugerencia para ampliar mi biblioteca del Transiberiano?

Ciudades literarias

Desde el pasado 11 de mayo y hasta el próximo jueves, la Fundación Mapfre organiza un ciclo de conferencias que pretenden ser un paseo literario por algunas capitales europeas.
Escritores y críticos literarios son los encargados de presentar estos recorridos urbanitas por aquellos lugares cuya importancia histórica los ha hecho relevantes posteriormente y por aquellos otros rincones que los autores elevaron a novela simplemente por su valor personal.

Cartel de las charlas Las ciudades sobre las que ya se ha charlado han sido Praga (por Paula Izquierdo), Florencia (por Susana Fortes) y Madrid (por Andrés Ibáñez).
Pero aún quedan tres conferencias interesantes para esta semana: hoy Antonio Orejudo hablará sobre Leyden, mañana le tocará el turno a París conducida de la mano de Jesús Ferrero y, el jueves 19 de mayo, Manuel Rodríguez Rivero subirá al estrado a la capital británica: Londres.

Interesante propuesta cultural-viajera en la que, por supuesto, el acceso es gratuito (hasta completar aforo).
Apuntad la dirección: Fundación Mapfre (Paseo de Recoletos, 23) del 11 al 19 de mayo

La literatura y los viajes o el auténtico libro-viaje.

Unir pasiones. Obsesiones al cuadrado. Formas de vida que transcurren entre la mochila y la letra impresa, que se llevan una a la otra, que comparten sueños, trenes y kilómetros.

Los viajes que empiezan en un libro y los libros que nos traen de vuelta un viaje.

Esas sinergias infinitas y necesarias para sentirte acompañado al mismo tiempo que te crees único.

Leer y viajar, esas dos actividades que parecen tan opuestas (la una tan estática, tan egoísta y tan fácil; la otra tan activa, tan social y, a veces, tan complicada) pero que tanto se necesitan y tanto se nutren.

Leeryviajar.com

Con todo eso en la cabeza, la semana pasada echó andar el blog colaborativo: www.leeryviajar.com en el que publicaré algunas reseñas de libros inspirados e inspirados.

El blog ha sido ideado y desarrollado por Iván Marcos, un auténtico hombre multitarea y un viajero empedernido que hace poco tuve la suerte de conocer. En él colaboran grandes viajeros que unen a esta adicción la de la literatura (en mi caso participo más por lectora constante que por viajera en acción).

Date una vuelta por el blog, busca un libro para un (pre/post) viaje  y piensa que este lunes no queda tan lejos de la próxima escapada.

 

La Noche de los Libros Viajeros

Trasladada por motivos religiosos de su fecha original, el miércoles tuvo lugar la Noche de los Libros de Madrid. Podría haber sido reubicada de nuevo en el calendario para intentar agradar a los lectores más futboleros pero, finalmente, se celebró en un Madrid desierto y pendiente únicamente de la televisión.

Algunas librerías especializadas en viajes y aventura decidieron unir ambas pasiones: viajes & libros en una misma noche. Por ejemplo, en la librería De Viaje tuvo lugar el taller de creación de cuadernos de viaje ilustrados a cargo de Joaquín González Dorao, autor de los “Cuadernos de Viaje” que Lonely Planet ha publicado este año.

Joaquín empezó, como todos, siendo viajero antes que escritor o dibujante pero, poco a poco, los cuadernos que siempre lo acompañaban en sus viajes empezaron a tener más y más personalidad hasta que decidió empezar a organizar viajes sólo para pintar. Sus cuadernos, que constantemente ojeaba durante su charla, son una sucesión de dibujos, recortes y texto que permiten tener una visión muy personal del viaje que el autor había llevado a cabo.

Presentación del autor

Cuadernos de viajes hay tantos como viajeros existen. Los que no sabemos dibujar nos conformamos con escribir, pegar y guardar pero nos identificamos igualmente con el resultado que logramos. Es nuestro viaje en tinta, dibujado con caracteres y teñido de los colores que los adjetivos impregnan.

Una persona del público realizó una pregunta muy interesante: ¿estorba un diario a un viajero o engrandece su viaje?

Personalmente me considero una fanática de estos diarios de viaje (adaptados al estilo de cada uno) pero reconozco que a veces me obsesiona no poder estar transcribiendo al cuaderno alguno de los momentos que vivo en el viaje (no es tan fácil ni rápido ponerte a escribir como hacer una foto y ni siquiera siempre tenemos el tiempo y las posibilidades para hacer una foto) y, por supuesto, estos cuadernos van cogiendo valor con los días transcurridos por lo que se suma a la lista de objetos a cuidar y vigilar que acarreamos por cada país.

Ya tengo en mente (y en el cajón de mi mesa) mi próximo cuaderno. Uno que recorrerá conmigo tres países y muchos miles de kilómetros; las acuarelas se quedarán en casa pero seguro que con un boli y muchas letras podré llegar a representar en papel ese viaje.

 

Myanmar en las páginas de los libros

Tu viaje son muchos viajes.

Son todos aquellos que has leído previamente, de los que has oído hablar, los que tú contarás.

Un viaje SIEMPRE SIEMPRE tiene un previo en el que empiezas a pensar cómo sonará ese lugar, cómo olerá, qué veras. Y ese previo, para mí, son páginas de novelas que llegan a mis manos de las más diversas fuentes.

Opiniones políticas, relatos de viaje, novelas ambientadas… durante meses recorrí Myanmar a casi 10.000 kilómetros de distancia.

Este listado de libros que viene a continuación no pretende ser ninguna selección experta de novelas sobre el país, ni de “lecturas imprescindibles” antes de comenzar el viaje, simplemente son/fueron mis guías literarias antes de partir hacia ese país de Asia tan olvidado, incluso en la literatura.

Libros sobre Myanmar

El viaje literario empezó en el Siglo XIII con los grandes viajes de Marco Polo en El Libro de las Maravillas, un relato donde se mezclan las fronteras, tradiciones y culturas de toda Asia.

“El Gran Khan conquistó esta provincia de la manera siguiente. Les dijo a todos los juglares de su corte que quería que fuesen a conquistar la provincia de Birmania, y que a tal efecto les asignarían los capitanes y pertrechos necesarios. Los juglares aceptaron de buena gana, acudieron a Birmania con el acompañamiento indicado y se adueñaron de la provincia. Al llegar al ciudad, vieron aquellas dos marvillorsas torres e informaron al Gran Khan de lo valiosas que eran y de cómo estaban construidas, preguntándole si deseaba que las derribasen y le enviasen el oro y la plata de que estaban revestidas. El Gran Khan, al saber que aquel rey las había mandado construir por la salvación de su alma y en memoria suya, ordenó que no fueran destruidas, sino que se las mantuviera para que siguieran cumpliendo la función para la que habían sido erigidas por el antiguo rey.”

Y continuó con Aung San Suu Kyi, la líder de la oposición birmana, el cerebro ideológico de los contrarios a la dictadura militar y Premio Nobel de la Paz que ha escrito varios libros en los que cuenta al mundo la forma de vida de los ciudadanos birmanos y, especialmente, la de los disidentes políticos. En Cartas desde Birmania, un compendio de artículos publicados por un periódico japonés durante los dos arrestos domiciliarios que sufrió la hija del creador del ejército birmano, Aung San Suu Kyi habla de múltiples temas: desde la ceremonia del té, a la obligación de registrar en una comisaría a todas las personas que pasen la noche en una casa…

“Las personas que visitan mi país suelen elogiar la amabilidad, la hospitalidad y el sentido del humor de los birmanos. De ahí que se pregunte cómo es posible que un régimen brutal, autoritario y, desde luego, falto de humor pueda haber surgido en un pueblo así. Habría que escribir toda una tesis para responder de manera exhausta a esa pregunta pero, resumiendo, podría afirmarse, como ya lo hizo un escritor, que Birmania es, en efecto, una de esas tierras llenas de encanto y de crueldad a la vez.”

Otro autor que no puede faltar en esta chapucera (y demasiado personal) lista de obras relacionadas con Myanmar es George Orwell, conocido por sus libros comprometidos contra el totalitarismo y las políticas conservadoras. Orwell estuvo destinado en Myanmar durante 5 años como Policía Imperial y durante ese tiempo, escribió Los días de Birmania un libro en el que se reparte odio por igual hacia nativos y colonizadores. Un libro triste, lleno de paisajes feos y costumbres odiosas de ambas civilizaciones que transmite la soledad y desánimo que el autor debió sentir durante su vida allí:

“Uno se puede dar cuenta de eso con sólo observar  atentamente el arte de estos pueblos orientales: una civilización que se perpetúa una y otra vez prácticamente inalterable, hasta remontarse a tiempos en los que andábamos vestidos con hojas y hierbajos. De algún modo que no soy capaz de explicarle, todo el espíritu y el tipo de vida de Birmania se resumen en la manera que tiene la muchacha [bailarina de danza pwe] de retorcer los brazos. Viéndola se pueden ver los arrozales, las aldeas resguardadas por tecas, las pagodas, los sacerdotes con sus túnicas amarillas, los búfalos nadando en los ríos por la mañana temprano, el palacio de Thibaw…”

Tras leer a Orwell topé con un libro de viajes escrito por Emma Larkin quien se propuso analizar la figura del escritor y su relación con Birmania: Historias secretas de Birmania. A la sombra de George Orwell. Interesante por la cantidad de testimonios de birmanos que incluye y por lo exhaustivo de su investigación.

“«Mandalay» es uno de los pocos nombres de lugares birmanos que el Gobierno militar no ha cambiado. En 1989, el régimen rebautizó calles, pueblos y ciudades de todo el país. (…) La mayoría de los nombres antiguos eran los que el Gobierno británico había utilizado en birmano anglicanizado, y el nuevo régimen militar expresó que los cambios eran necesarios desde hacía tiempo para deshacerse de viejas etiquetas coloniales. Sin embargo, había un motivo más poderoso. Los generales estaban reescribiendo la historia del país. Cuando un lugar recibe un nombre nuevo, el antiguo desaparece de los mapas y, con el tiempo, también de la memoria humana. De esta forma, quizá́ también se puedan eliminar los recuerdos del pasado. Al rebautizar las calles, los pueblos y las ciudades, el régimen se hizo con el control del espacio donde vivía la gente; las direcciones personales y profesionales tenían que cambiarse. Además, con el cambio de nombre del país, los mapas y enciclopedias del mundo entero tenían que introducir correcciones. El país conocido como Birmania desapareció́ como tal y fue sustituido por uno nuevo: Myanmar.”

Un lugar llamado nada es una novela ambientada en Myanmar que la escritora, Amy Tan, escribió sin pisar nunca ese país. Se trata de la historia de un grupo espeluznantemente tópico de norteamericanos recorriendo el país y el choque cultural de ambas formas de vivir. Divertido y muy bien narrado, merece la pena más como entretenimiento que por sus “fiables” datos.

“Cuanto más se acercaba el autobús a la frontera, más colorido se volvía el mundo. Las mujeres birmanas vestían faldas con multicolores motivos florales y llevaban la cabeza enfundada en una especie de turbante, sobre el cual cargaban en equilibrio las cestas de mercancías destinadas al mercado. En las mejillas tenían unos dibujos amarillos, pintados con un ungüento que se fabrica machacando la corteza del árbol thanaka.”

Por último está Crónicas birmanas, sin duda la mejor guía que he leído del país. El autor, Guy Delisle, estuvo viviendo una temporada en el país junto a su pareja, una cooperante de Médicos Sin Fronteras, y con mucho humor,  curiosidad y crítica relata pequeños aspectos de la vida cotidiana de este sorprendente país.

Crónicas Birmanas

 

 

 

 

Viajando con una novela como mapa

Si hace unos años el turismo inspirado en series de televisión llego a su apogeo con las rutas de Sexo en Nueva York y Los Sopranos que se organizaron por la ciudad estadounidense y en las cuales los fans podían descubrir las tiendas preferidas de Carrie, Charlotte, Miranda y Samantha o fotografiarse en el club que dirigía Tony Soprano en la ficción: el famoso Bada Bing.

Ahora es el turismo literario el que parece estar pegando fuerte. Mientras Perú se publicita ante todo el mundo como la cuna del flamante premio Nobel de Literatura de este año y aprovecha el tirón de Mario Vargas Llosas para hacer de Lima una ciudad de letras, puntos y comas. Colombia acaba de anunciar una ruta literaria que homenajea a Gabriel García Márquez: “La Cartagena de García Márquez. Historias reales e imaginarias”.

En Europa, el boom de los best-sellers de Stieg Larsson sirvió para que Estocolmo entrase en el punto de mira de todos los operadores turísticos que hasta ese momento habían ignorado su propuesta cultural. La “ruta Millennium” preparaba un recorrido por los puntos de interés de las islas que componen la capital sueca.

Y más cerca tenemos el ejemplo de Pérez-Reverte y su Capitán Alatriste que sirve como excusa, más o menos buena, para organizar un paseo guiado por el Madrid del Siglo de Oro y, por supuesto, la excelente labor de comunicación y posicionamiento que está haciendo Turismo de Castilla la Mancha usando la figura de El Quijote para presentarlo como icono de su región y de todos los viajeros.

Desde siempre muchos viajes han empezado en un libro, ahora esos libros empezarán a ser el propio viaje.