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DICCIONARIO DEL TRANSIBERIANO: Y de Yurt

Diccionario del Transiberiano: Un pequeño repaso al viaje siguiendo el mapa del alfabeto.

Yurt sobre un escenario nevado

Y de Yurt

Los Yurt o Ger son las tiendas tradicionales que los nómadas mongoles han empleado, y siguen haciéndolo, como vivienda habitual.

Se trata de construcciones circulares que son fácilmente desmontables y que están bien protegidas por cubiertas exteriores para proteger a los inquilinos del duro clima de Mongolia.

En su interior, se colocan una serie de camas en los laterales que sirven a su vez de asientos y, en el centro, se ubica una estufa que calienta la estancia y sirve para cocinar.

Dormir en un yurt es algo indispensable cuando se visita Mongolia y no sólo por la experiencia que supone sino porque no existe, fuera de la capital, otro tipo de alojamiento posible.

DICCIONARIO DEL TRANSIBERIANO: W de WC

Diccionario del Transiberiano: Un pequeño repaso al viaje siguiendo el mapa del alfabeto.

Baño tren Transiberiano

W de WC

Cuando te pones a informarte sobre el Transiberiano y empiezas a participar en foros de viajeros te das cuenta que una de las preguntas más habituales que aparecen en estas conversaciones es sobre el estado de los baños de los trenes: si tienen duchas, si se forman largas colas para usarlos, si se limpian regularmente, si tienen papel…

Intentar aquí generalizar cómo son los baños de los trenes del Transiberiano es tan ridículo como hacerlo sobre el estado de los aseos de los bares de una ciudad.

Depende del tipo de tren, de la provodnitsa que esté al cargo y de los compañeros de vagón que te toquen en suerte.

Pero, una advertencia: si vas a realizar el Transmongoliano tu preocupación no tienen que ser los WC de los trenes si no los que te encontrarás en Mongolia… y allí (desgraciadamente) sí que se puede generalizar.

DICCIONARIO DEL TRANSIBERIANO: V de Visado

Diccionario del Transiberiano: Un pequeño repaso al viaje siguiendo el mapa del alfabeto.

Visado ruso, mongol y chino

V de Visados

El tema de los visados ha sido uno de los más tratados en el blog.

Ver cómo gestionar el visado ruso

Ver cómo gestionar el visado mongol

Ver cómo gestionar el visado chino

No viene al caso volver a explicar aquí su importancia y la dificultad para obtenerlos.

Son una necesidad del viaje, más o menos molesta, tan imprescindible como tener el medio de automoción que te lleve al punto de origen desde el que comienza la ruta o una mochila/maleta en la que cargar tus cosas. Pero, también, son un curioso souvenir que gusta conservar para, una vez finalizado el viaje, poder volver a viajar a esos lugares al pasar una y otra vez las páginas de un pasaporte que se ha convertido en el mejor libro de viaje posible.

DICCIONARIO DEL TRANSIBERIANO: U de Ulan Bator

Diccionario del Transiberiano: Un pequeño repaso al viaje siguiendo el mapa del alfabeto.

Amanecer desde el tren en Ulan Bator

U de Ulan Bator

Hay una parada que no está en la ruta del Transiberiano sino en la del Transmongoliano: Ulan Bator (Mongolia) y cuya existencia determina, en buena parte, la elección de uno u otro recorrido.

Aunque el término Transiberiano suena más romántico y legendario que el de Transmongoliano, mucha gente elige este segundo itinerario y esto se debe a la posibilidad de internarse en uno de los países que ostenta la mayor desproporción del mundo entre kilómetros cuadrados de extensión e información que de él se dispone.

Mongolia es una auténtica aventura y una verdadera oportunidad que hay que aprovechar si se va a hacer el viaje.

Ulan Bator, la capital, es un lugar gris e incómodo pero termina resultando la forma más sencilla de empezar a moverte por el país, eso sí, con disponer de un par de horas para pasear por la ciudad tendrás tiempo de sobra para ver los puntos de interés. Del resto de la ciudad te harás una idea en las horas y horas que pasarás en un atasco para entrar y salir de la ciudad. Por eso, si llegas a Ulan Bator en el tren de las siete de la mañana, intenta salir ese mismo día a descubrir el país y es que U.B. no es, para nada, la imagen de Mongolia que buscas.

DICCIONARIO DEL TRANSIBERIANO: H de Huso Horario

Diccionario del Transiberiano: Un pequeño repaso al viaje siguiendo el mapa del alfabeto.

Tabla equivalencias husos horarios Transiberiano

H de Huso Horario

Acostumbrados como viajeros a coger un avión y cuando aterrizas ajustar tu reloj a la hora del destino, el ir moviendo, poco a poco, las manecillas del reloj mientras aún te estás desplazando te puede crear confusión; pero, sin duda, es mucho más fácil acoplarse a estos cambios, que tu cuerpo no extrañe su ritmo y se adapte a la nueva hora sin apenas darse cuenta.

Quizás el truco para llevarlo bien y no complicarse mucho la vida esté en mantener en el reloj siempre la hora de Moscú hasta salir de Rusia (no olvidemos que los trenes se rigen siempre por ese reloj) e ir adaptando tu rutina comidas y descanso a los horarios locales que te vas encontrando en las diferentes paradas.

Hay quien te recomendará que adelantes el reloj 4 minutos cada hora de viaje para estar constantemente en la hora “correcta”. No sé si será muy útil pero como entretenimiento para pasar las horas del tren no está mal y si no mirad la tabla de equivalencias horarias que preparó @mufastor.

 

DICCIONARIO DEL TRANSIBERIANO: E de Electricidad

Diccionario del Transiberiano: Un pequeño repaso al viaje siguiendo el mapa del alfabeto.

Imagen de un televisor en un tren Transiberiano

E de Electricidad

Cualquier viaje tiene un punto de desconexión ansiada pero… sólo un punto. Por eso buscas (y en los trenes, encuentras) medios para seguir conectado.

Recargar un teléfono aunque sea simplemente para hacerte de despertador; o enchufar un portátil que te permita escribir sobre el viaje o ver películas y, por supuesto, tener la batería de la cámara de fotos siempre a punto; son tres pequeños vicios que llevamos desde casa y que podemos satisfacer ya que en todos los trenes hay enchufes disponibles e, incluso, algunos compartimentos cuentan con un enchufe dentro del mismo.

Como a veces los enchufes no son suficientes, es recomendable llevar un ladrón para poder conectar más de un dispositivo a la vez o, mejor aún, un alargador que te permita acercar la fuente de energía a tu compartimento para no tener que estar pendiente de lo que has dejado cargando en el pasillo.

#Transiberiano2011 >> Compra de billetes (en Rusia). 10 hechos de los que aprender (2/2)

Antes de empezar el viaje escribí un post sobre cómo comprar los billetes del Transiberiano. Aunque todo lo que decía entonces sigue teniendo validez hay cosas que es necesario precisar, cosas que, si no fuera por la experiencia del viaje, nunca podría haber pensado:

 

Hecho número 6: No todos los trenes aparecen en la web y siempre hay trenes a última hora. Es decir, que el tren de tu vida puede pasar cada media hora. Aunque en internet no habíamos encontrado más opciones que realizaran el itinerario Moscú-Irkustsk esa noche resultó que en la estación nos dieron muchísimas opciones, con diferentes precios, horarios y duración. Movidos por la necesidad de salir cuanto antes de esa estación que empezaba a ser maldita (y por no descuadrar demasiado el planning previsto) cogimos el siguiente tren que salía dos horas después del que habíamos perdido. Cada billete eran 5.000 rublos más caros pero, en compensación, teníamos un compartimento para nosotros solos en un tren muchísimo mejor. Al final perder el tren nos salió mejor de lo que pensábamos y, sobre todo, tuvo solución rápida y menos indolora de lo que nos temíamos cuando desde la vía 3 veíamos cómo se iba nuestro tren.

 

Hecho número 7: El Transiberiano cambia según el tren que elijas. Seamos sinceros: hay tantos tipos de trenes, como viajes tengas en la cabeza. Desde aquel más cómodo y correcto al más alocado y social. Dependerá del tipo de tren y billete que escojas el tipo de Transiberiano que vivirás por lo que, más allá de horarios y precios, hay que pensar qué se espera de este viaje a la hora de elegir tren.

 

Hecho número 8: Los extranjeros viajan juntos y aislados. Al menos esto es así en muchos trayectos, esta es una de las causas que los billetes se agoten en las taquillas y sea imposible obtenerlos: sólo se pone a la venta uno o dos vagones para personas de fuera de Rusia y, por tanto, las opciones para conseguir plaza son más reducidas.

 

Hecho número 9: Donde hoy es un SOLD OUT, mañana pueden quedar plazas para un regimiento. Sin entrar en intentar entender el por qué, lo que sí se puede afirmar es que no es fiable del todo un “no hay billetes”. En esta ocasión me refiero a los billetes del tren que sale de Mongolia hacia China. Para este tren, que todo el mundo sabe que es el más difícil de conseguir porque sólo parte dos o tres días por semana (dependiendo de la época del año), es muy habitual contactar con una agencia en Ulan Bator para que gestione la compra desde allí. Pues bien, cuando la agencia con la que estábamos negociando el tour nos dijo que estaba todo agotado para las fechas que solicitábamos nos pusimos en contacto con otras agencias, todas menos una nos dijeron que ya no quedaban billetes… unas semanas después nos volvieron a escribir para saber si seguíamos interesados en comprar ese ticket ya que volvían a tener billetes disponibles en las fechas que le habíamos indicado ¿qué ocurrió en esas semanas? Ni idea, otro misterio del Transiberiano…

 

Vías del tren

 

Hecho número 10: Comprar los billetes, es parte del viaje. Durante los diferentes tramos en tren, nos encontramos con muchos grupos de viajeros que hacían el Transiberiano con un viaje organizado por una agencia. Además de lo caro que sale de esta forma el viaje hay otra razón más poderosa para evitar esta opción y lanzarse a hacer el recorrido por tu cuenta: cada frustración por no conseguir ser entendido en una taquilla, el mirar una y otra vez los horarios, el intentar comprender el cambio horario para no saltarse una parada, las conversaciones en las colas de la estación… todo ello es parte del viaje. Evitarse estas complicaciones acudiendo a un viaje organizado es quitarle una parte muy importante al viaje.

#Transiberiano2011 >> Trayecto Moscú – Irkutsk

Tren Rossiya (Ruta Moscú – Vladivostok). Vagón 2. Compartimento 6. Litera 23. Duración: 74 horas y 45 minutos.

De duración variable pero de kilómetros fijos: 4.369 km. Este tramo del viaje es el que tienen en común las tres posibles variantes del viaje: da igual que pretendas hacer el Transmanchuriano, el Transmongólico o el auténtico Transiberiano, todos los itinerarios pasaran por este punto.

Las 75 horas que duran el trayecto pueden asustar sobre el papel pero, una vez en el tren, el tiempo va pasando de forma sosegada.

El primer día de ruta (estrictamente sería el segundo si conmutamos como día 1 la media hora del jueves que cogimos el tren) tiene un claro protagonista: el brillante sol que acompaña toda la marcha. La temperatura de día no baja de los 25º y se agradecen los rayos que, a través del cristal, te tocan la cara.

El primer día en el tren quieres conocerlo todo, curiosear tu compartimento y el resto de vagones. Todo te sorprende y todo lo quieres comentar. Un día después el samovar y el resto de las novedades de la jornada previa habrán pasado a ser tan habituales para ti como el microondas o el buzón de tu casa.

Compartimento tren Rossiya

La jornada segunda varía poco de la primera: bosques inmensos que sólo se ven interrumpidos por pequeñas aldeas que a veces dan la sensación de estar abandonadas y aisladas del mundo.

Fuera del tren la temperatura continúa siendo elevada aunque hoy hay más bruma y el día está menos brillante. Dentro, todo sigue el mismo orden y la misma rutina, tú

Todo sigue tranquilo. Tu compartimento es tu fuerte y en él te sientes a gusto y seguro. Cada bajada al andén en las numerosas paradas es una pequeña incursión en tierra desconocida. Nuestra provodnitsa nos vigila cada vez que nos alejamos del tren, somos su responsabilidad y parece totalmente entregada a su misión: llevarnos sanos y salvos a Irkutsk; aunque no sabe una palabra en inglés no tenemos problemas para comunicarnos, por suerte los gestos entre las dos culturas no varían mucho.

Venta de comida casera

El tercer día de ruta el paisaje empieza a cambiar. Es más montañoso y los pueblos con los que te vas cruzando parecen más autosuficientes: ves huertas, invernaderos, graneros, rebaños de animales… Las casas continúan siendo de maderas de colores con los tejados en contrachapado oscuro y con esa singular forma. Según te vas internando en Siberia te das cuenta como el otoño se está aproximando rápidamente a estas tierras. No importa que aún estemos a 28 de agosto, aquí las hojas de los árboles ya empiezan a palidecer e incluso muchas de ellas se han vuelto rojas. La temperatura también ha bajado. De los 25 grados que hubo el primer día de ruta, ahora apenas alcanza los 12º aunque el cielo continúa despejado.

Por la noche toca recoger todo lo que durante tres días has ido esparciendo por el compartimento y preparar las mochilas. A las siete de la mañana (hora local) el tren llegará a Irkust. Toca abandonar el pequeño refugio que durante más de 3 días ha sido tu hogar y tu medio de transporte.

Una vez en tierra prometes volver en unos días pero, claro, no será a ese tren, ni con esa gente y muchos menos con el ánimo pausado con el que ahora te lanzas a una madrugadora ciudad siberiana que te ha dado los buenos días bajo una impresionante manta de niebla.

Letrero tren Rossiya

 

#Transiberiano2011 >> Itinerario

Cogiendo el nombre del famoso Moscú – Vladivostov: el Transiberiano pero haciendo el recorrido del más popular Transmongoliano, o lo que es lo mismo, partiendo de Moscú pero llegando a Beijing a través de Mongolia, mi particular Transiberiano tenía un previo y un epílogo a este ya de por sí extenso viaje.

Para empezar volábamos a Helsinki y desde allí, una vez visitada la ciudad, cogíamos el primer tren hasta Rusia pero antes de empezar el recorrido, llamémosle oficial, del Transmongoliano hacíamos escala en la monumental ciudad de San Petersburgo. Una vez allí, otro tren nos acercaría a la que para algunos podría ser la línea de salida: Moscú.

Desde allí a Irkust, luego a Ulan Bator y finalmente a Beijing.

¿Fin del viaje? El recorrido tradicional (con previo) sí acababa allí. Pero el viaje se quedaba corto, pedía un epílogo un poco más al sur. Un nuevo tren, puso solución a esto llevándonos a Shanghai para, esta vez sí, finalizar el viaje.

Helsinki – Shanghai, un verdadero Transiberiano de vértigo y un viaje que son tres viajes:

–      Primer viaje >> Ciudades europeas. De turismo cosmopolita por Helsinki, San Petersburgo y Moscú.

–      Segundo viaje >> El auténtico Transiberiano. Viaje en tren de Moscú a Beijing parando en el Lago Baikal y Mongolia.

–      Tercer vaje >> Aproximación a la China del S. XXI: Beijing y Shanghai.

 

#Transiberiano2011 >> Visado de China

Sin duda, obtener el visado de China es un bálsamo de tranquilidad comparado con los otros dos. Para empezar tiene consulado en Madrid y Barcelona lo que permite a más gente poder hacer los trámites en persona; segundo, lo único que tienes que presentar es un formulario que te descargas de su web (y en el que pegas una foto) y el pasaporte y; tercero, el coste son 30 euros que se pagan en metálico al recoger el visado.

Fácil, ¿verdad?

El único inconveniente es su web que, además de ser bastante caótica carece de la información básica. Encima, en los últimos meses han aparecido nuevas actualizaciones del formulario y en los foros se ha creado bastante polémica con este tema: que si hace falta llevar este u otro documento, etc.

Lo mejor es lanzarse, presentarse allí con una foto y el pasaporte, y completar los documentos que te dan (o llevar impresos los de la web ya que son los mismos). En exactamente 7 días naturales puedes ir a recoger tu visado.

Eso sí, id provistos de una buena dosis de paciencia y tiempo disponible porque las colas que se suelen formar a primera hora son bastante importantes y, además, deberás “luchar” para que tu puesto en la fila no peligre frente a todos aquellos que quieren colarse.

Documentación para el visado a China

Ya sólo queda uno… ¿sabéis cuál, verdad?

Tema burocracia: 2/3 completado