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Lugares donde pasar el resto de mi vida: En cualquier calle del viejo Manhattan

Los viernes viajamos con los recuerdos que nos dejaron lugares y momentos únicos, hoy vamos a…

 Nueva York y la emoción latente de sus calles  

Porque una foto es el pasaporte más directo a un destino, la que he encontrado hoy me lleva directa a recorrer cada centímetro de la impactante ciudad de Nueva York. Y es que sin dudarlo hoy volvería a dejarme golpear y embriagar por esa locura de vida inquieta que no para en ningún momento.

Volvería a una ciudad que me hizo felicidad a pesar de todos los pesares que se reúnen entre sus infinitos rascacielos.

Volvería a Time Square para comprobar si sigue causando adición la segunda vez que la visitas, a tirarme horas tumbada charlando en el sheep meadow de Central Park, a cansarme hasta la extenuación del arte que desbordan sus museos pero, sobre todo, volvería a quedarme extasiada viendo como la vida discurre por ese conjunto de calles paralelas y perpendiculares donde en cada esquina hay un nuevo espectáculo.

Manhattan desde Brooklyn

Argentina y Chile en tránsito :: Día 9, de paseo por una nueva primavera

La expresión “De paseo” que viene a ser lo mismo que “de turismo” me parece una forma lindisima de referirse al viaje. La primera vez que la escuche, sin embargo, me pareció una especie de desprecio cuando en el agente del control de inmigración a la entrada de Argentina me pregunto si estaba paseando. Entonces no supe contestarle pero a esta altura del viaje esa expresión me salía con mas naturalidad que su equivalente en castellano.

Árbol centenario en Puramarca

Este día tocaba, nuevamente, “ir de paseo”. En esta ocasión hacia el norte de Salta para ver la Quebrada de Humahuaca (y Puramarca, el Cerro de los Siete Colores, Jujuy y Humahuaca). Esta es la visita que sustituía a mi soñado Tren de las Nubes. Finalmente, el alto precio del billete, las largas horas del viaje y, especialmente, el rollo turístico que tiene ahora el recorrido hicieron que optase por sustituir el trayecto en tren por esta excursión a esta zona declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO. Lo que en España me parecía una decisión difícil de tomar al final no lo fue tanto,  el norte de Argentina tiene demasiadas zonas bonitas por recorrer como para “perder” un día en un tren (aunque la experiencia seguro que valga la pena y espero tener oportunidad, en otra ocasión, de disfrutarla).

Calle de Puramarca

La excursión de esta jornada era mas larga que la del día anterior y parte del recorrido se hacía por la ruta Panamericana que se prolonga durante más de 30.000 km. (desde Buenos Aires hasta Alaska).

En este día tomamos conciencia de estar disfrutando de una segunda primavera: días calurosos (36 grados de media) y con todo el campo lleno del color de las primeras flores. Por supuesto la primavera tiene otro aspecto menos bueno para el viajero que son las tormentas las cuales amenazaban, según las previsiones, nuestros próximos días pero, por el momento, tocaba disfrutarla.

Flores en Purmamarca

La excursión comienza con una parada en un mirador para disfrutar de las mejores vistas del espectacular Cerro de los Siete Colores, un paisaje tan asombroso que cuesta creer que sea real. Después pudimos recorrer las calles de Puramarca, una pequeña población abrazada por el propio Cerro. Sus calles de adobo siguen llenas de paz y sosiego a pesar de ser un importante núcleo turístico.

Cerro de los Siete Colores

Toda esta región es muy distinta a las imágenes que el turista occidental tiene de Argentina. No lo olvidemos, estamos a un escaso centenar de kilómetros de la frontera con Bolivia y el espíritu andino cada vez toma más identidad.

Antes de llegar a Humahaca hay otra visita imprescindible. Se trata de Tilcara donde nadie debería perderse la fortaleza precolombina de Pucará (para mí uno de los lugares más atractivos de esta zona). Cardones gigantescos y ruinas desordenadas acompañan en el ascenso hasta la cumbre desde donde se obtienen unas vistas espectaculares del valle.

Pucará de Tilcara

Hacia el medio día se llega a Humahuaca, la población que da nombre a la Quebrada y la que alberga toda la fama: a multitud de restaurantes y tiendas orientadas al turismo que se apelotonan en sus aceras lo confirman. Aún así, es un placer pasear por sus calles adoquinadas (¡cuidado con vuestros tobillos!) en busca de una sombra en la que refugiarse del apremiante calor.

Calle de Humahuaca

Ya de regreso hacia Salta siguen quedando interesantes visitas que realizar, como la de Uquía donde se encuentra en la Iglesia de San Francisco de Paula en la que se encuentran unos curiosos frescos en los que se representan a los arcángeles armados como si de un ejército se tratase. Estos seres alados vestidos como caballeros renacentistas es el resultado de la como la imaginación indígena veía a estas celestiales criaturas.

El Cerro de los Siete Colores tiene un competidor en esta zona de la Quebrada: se trata de la Paleta del Pintor la cual se encuentra en el término de la ciudad de Maimará cuyo curioso cementerio hace aún más sorprendente la visión del cerro.

La Paleta del Pintor en Maimará

Antes de volver a Salta, el autobús hace una última parada en Jujuy. La ciudad más septentrional de Argentina. Esta coqueta ciudad se encuentra a menos de 100 kilómetros de Salta. En ella se puede visitar su catedral, la plaza principal y el palacio del Gobierno donde podréis salir al balcón que da a la plaza como si fuerais una celebridad.

Palacio del Gobierno de Jujuy

Ya anocheciendo, la excursión retorna a Salta.

Nuestra última noche en la ciudad se merecía una buena cena de despedida y, sin duda, encontramos el mejor sitio para celebrarla: José Barlcarce; un precioso restaurante de  cocina de altura en el que se combinan platos típicos de la región reformulados con mucha maestría y cuidando las materias primas.

Nos quedaban sólo unas horas en Salta, por suerte, el atractivo nuestro siguiente destino, las cataratas de Iguazú, era suficientemente poderoso para que no nos diera excesiva pena pero aunque no fuéramos conscientes de ello en ese momento, Salta sería un referente que nos acompañaría durante todo el viaje. El desconocido y delicioso norte de Argentina es tan acogedor como adictivo; estás avisado :)

 

 

Argentina y Chile en tránsito :: Bus vs. Avión

¿Qué medio de transporte elegir para moverte en el interior del país? Teniendo en cuenta que la red de ferrocarril es casi inexistente en Argentina, las opciones se reducen al avión, el bus o el coche, ¿cuál elegir? Depende de diferentes factores y curiosamente, el dinero no es el motivo que decanta esta decisión. O, al menos, no es el principal…

Dinero

El bus entre Mendoza y Salta (empresa Andesmar, sólo ida y en primera clase) costaba 760 ARS (125€). El vuelo para ese trayecto con el airpass Visite Argentina nos salía por 150$ (120€). Bien es cierto que al pasar una noche en el autocar te ahorras tener que pagar el alojamiento pero, aún así, si optamos por el autocar no fue por el dinero que te podías ahorrar: la posibilidad de atravesar en carretera la sierra pampeana tenía su encanto y, además, así evitábamos el riesgo de que Aerolíneas hiciera un cambio en su previsión de vuelo y nos incordiara el resto del viaje.

interior autocar mendoza-salta

Horarios y trayectos

Los servicios de autocar en Argentina son muy amplios y con una extensa red de trayectos por lo que si tienes que unir dos puntos no muy turísticos, te será difícil encontrar muchos vuelos que cubran esa ruta y tendrás que optar por buses o, incluso, por la opción de alquilar un coche.

Tiempo

Teniendo en cuenta las enormes distancias, si no dispones de mucho tiempo para el viaje tendrás que optar por el avión. Si vas a tomar un autocar, intenta que haga la mayor parte del trayecto por la noche para perder el mínimo tiempo posible.

Comodidad/seguridad

Ya escribí en un post anterior mi opinión sobre Aerolíneas Argentinas. Se trata de aviones correctos y con mínimos extras, muy similares a los que conocemos en Europa pero los autocares argentinos no tienen mucho que ver con los que hay en España: tienen diferentes clases, los de primera son butacas con servicio cama, de cuero y con una inclinación de 180º. Las butacas van separadas con cortinas para mayor privacidad. Además, durante el viaje se sirve un menú caliente con vino (que, inesperadamente, estaba muy rico).

Interior autocar argentino

Sin duda, el viajero que pretenda moverse por Argentina tendrá que valorar seriamente la opción de los autocares de larga distancia: su comodidad y puntualidad hacen que el handicap de las horas de viaje no sea tan insalvable.

Lugares donde pasar el resto de mi vida: Soledad en Maramures

Los viernes viajamos con los recuerdos que nos dejaron lugares y momentos únicos, hoy vamos a…

Maramures, viaje al pasado

Hay lugares que, a pesar de estar cerca parecen muuuy lejanos. Es el caso de Rumanía, un país europeo que no suele entrar en nuestro primer listado de lugares a visitar pero que tiene tantísimo que ofrecer que bien merece replantearse esta lista y hacerle un hueco de honor. 

En el norte de este misterioso país se encuentra la región de Maramures, una zona de paisajes naturales excepcionales salpicados por sus peculiares iglesias de madera, consideradas por la UNESCO como Patrimonio Universal. Estas edificaciones son construcciones altas y estrechas y se encuentran dispersas en las zonas montañosas del país. Descubrirlas lleva todo un día pero cada una de ellas tiene una historia y unas características únicas que hacen que reservar un día a perseguirlas merezca la pena.

Amanecer en Maramures (Rumanía)

Pero, antes de calarte el gorro de viajero que quiere verlo todo, piensa en tu despertar en Târgu Lăpuș cuando aún la niebla no se ha desperezado, y el único sonido que escuchas es el del viento al colarse entre los almiares de heno. Sin duda, la cura perfecta de calma y tranquilidad que esta semana nos pide el cuerpo.

Lugares donde pasar el resto de mi vida: En bicicleta por los viñedos del Lago Inle (Myanmar)

Los viernes viajamos con los recuerdos que nos dejaron lugares y momentos únicos, que no queremos (ni podemos) olvidar.

Para desconectar de los días sin luz, de las cosas que no salen como uno quiere, de este frío y de la tristeza que a veces se empeña en quedarse más de la cuenta; hoy me voy de paseo en bicicleta por el Lago Inle, ese lugar de cuento que se encuentra en la olvidada Myanmar.

Y todo por un artículo de El Mundo sobre un raro vino birmano que se cultiva en esa zona y que me ha hecho recordar, mas que el sabor de su tinto, el increíble paisaje donde se encuentran sus viñedos.

Los viajeros recorren las aguas del Lago Inle en sus barcas y se olvidan de conocer los terrenos que lo rodean donde, además de paisajes frondosos, se encuentran pueblos y etnias de indiscutible interés.

Alquila una bici, toma el camino que sale de Nyaung Shwe en dirección a Mang Thawk, y prepárate a sonreír y a gritar “Mingalaba” cada vez que te cruces con un lugareño que, como buenos birmanos, estarán encantados de darte conversación y mostrar un sincero interés por aquello que les quieras contar. Prepárate también para el olor dulzón de la vegetación, para esa competición de colores verdes intensos y para sentirte en uno de los lugares más especiales que hay en este planeta.

 

Vinedos en Myanmar

Argentina&Chile, el viaje que se convirtió en tuit -Día 28-

140 caracteres para describir 31 días de sensaciones.

Suben las temperaturas: Buenos Aires nos recibe con 39º, huelga de basuras y apagones de luz. De vuelta a la civilización :-)

Viaje Argentina día 28

Asador bonaerense

Argentina&Chile, el viaje que se convirtió en tuit – Día 3 –

140 caracteres para describir 31 días de sensaciones.

Colores decolorados que destiñen decadencia es la esencia para mí de un Valparaiso que me prometía más de lo que me ofreció

Viaje Argentina día 3

Graffiti en las calles de Valparaiso

Argentina&Chile, el viaje que se convirtió en tuit – Día 1-

140 caracteres para describir 31 días de sensaciones.

Llegar al aeropuerto con la cabeza llena de cosas pendientes q se convertirán en inacabadas en cuanto el avión despegue. Activando modo off

Viaje Argentina día 1

Aeropuerto Madrid Barajas, día 1 del viaje

Vuelos internos con la Cuponera Visite Argentina de Aerolíneas

Un mito muy repetido es aquel que dice que los vuelos internos dentro de Argentina son baratos. Quizás hubo un momento en el que lo fueron pero hoy por hoy no lo son en absoluto.

Si a esto le unimos las enormes distancias que te encuentras para desplazarte de un lugar a otro en Argentina (y la pésima infraestructura ferroviaria que tiene el país) te ves obligado a tomar una decisión:

  • O te pasas la mitad del viaje viajando en los autobuses que recorren escrupulosamente todo el país.
  • O inviertes buena parte de tu presupuesto en moverte en avión.

Si optas por esta segunda opción hay una alternativa que ofrece Aerolíneas Argentinas y que puede serte interesante: es el pass Visite Argentina.

Visite Argentina es una “cuponera” que permite a los viajeros extranjeros que hayan entrado en el país en un avión de Aerolíneas sacar billetes internos a un precio fijo de 150 ó 170 dólares americanos (dependiendo del origen/destino del vuelo).

Otra ventaja a tener en cuenta es que los billetes comprados con esta cuponera mantienen la franquicia de equipaje del billete internacional con el que se entra en el país y no los 15 kgs. máximos de los vuelos nacionales.

Para adquirir estos billetes tienes que tener en tu haber un billete de Aerolíneas Argentinas de entrada y salida al país. Una vez que lo hayas adquirido, indicas los tramos que deseas adquirir en la web.

Y esperas a que, por email, te confirmen que tu plan de vuelos ha sido aprobado. Entonces ya sólo tienes que pagar los vuelos (físicamente o llamando por teléfono).

Visite Argentina de Arerolíneas

Cosas que tienes que saber de la cuponera:

  • Existe un cupo de billetes por vuelos destinados a Visite Argentina por lo que conviene reservar pronto para que no se agoten (especialmente en temporada alta).
  • Una viaje con una escala se considera 2 tramos, por lo que tendrás que pagar dos veces (para ir de Iguazú a Trelew necesitas hacer una escala en Buenos Aires por lo que te ves obligado a comprar el billete Iguazú – Buenos Aires y el Buenos Aires – Trelew)
  • Para que te sea aprobado el plan de vuelos tienes que solicitar entre 3 y 12 vuelos y debes hacerlo de una única vez.
  • Entre el primer y el último vuelo no pueden pasar más de 90 días.

Por supuesto, nunca está de más comparar una o mil veces el precio de los billetes en otras compañías hasta encontrar el mejor precio (y el horario que mejor se adapte a los intereses del viajero).

Argentina, lecturas viajeras :: Cómo viajar sin ver

Viajeros que nos acercaron en forma de letras inspiradoras sus fascinantes recorridos por esas tierras o autores argentinos que nos trasmiten en sus novelas la forma de ser y pensar de sus coterráneos…  libros, todos ellos, que nos ayudan a sentirnos más cerca de Argentina y nos animan a empezar el viaje sin necesidad de preparar la maleta.

 

Libros de viaje Argentina: Cómo viajar sin ver

Cómo viajar sin ver de Andrés Neuman

Muchas veces viajamos sin ver. Con mirar el mapa, la guía, el gps… tenemos suficiente. No tenemos ojos para más y ni siquiera aquello que conseguimos enfocar podemos procesarlo. Miramos pero no vemos ¡Y ni siquiera miramos lo suficiente!

Corremos, amontonamos lugares en el planning y nos esforzamos por estar en ellos.  Se trata de llegar. De anotar un tick y poder decir: lo he hecho, yo estuve allí.

Aunque quizás eso sea lo mismo que hacemos día tras día en nuestra aburrida rutina: planear y llegar, sortear imprevistos pero llegar al fin y al cabo. Hacer check-in. Está claro, no sólo viajamos sin ver, realmente, vivimos sin ver.

Al más puro estilo nipón de “Tour Europa en quince días” Neuman recorre latinoamérica sin tiempo para ver durante la gira de presentación de su libro:

Hoy viajamos sin ver nada. Eso pensé al conocer el veloz plan de viaje. La gira sería un experimento potenciado, una exasperación de nuestro nomadismo transparente, casi vacío. Y al otro lado del casi ¿qué habría? ¿Qué se ve cuando apenas vemos? Lo que sigue es una crónica de lo que casi no vi a lo largo de todo el continente. Una suma de vértigos, países, lecturas y miradas al vuelo. Latinoamérica en tránsito. ¿Bienvenidos?

Hoteles, aeropuertos y taxis. Lugares comunes a un viajero que en el caso de este libro-viaje se convierten en un pase continuo de diapositivas a gran velocidad que terminan metamorfoseando unas en otras. Y es que, si simplificamos un viaje al máximo, no deja de ser éste un traslado entre un punto de origen a otro de destino y sus mínimas consecuencias serían el medio que usamos para el desplazamiento, el lugar donde nos alojamos y todo aquello que nos impacta en y entre ambos puntos.

Cómo viajar sin ver recoge, como si se tratase de polaroids, detalles de este irracional viaje: las noticias de la actualidad española, la publicidad que impacta al espectador, los formularios de ingreso en cada país, los periódicos, los autores que se encuentran con el autor para hablar de otros autores…

 Aquí [en Argentina] el fútbol se televisa de dos maneras: en una se ve el partido, en la otra no. Las cámaras de TyC Sports enfocan el terreno de juego, y las de Fox sólo enfocan las gradas. En el primer canal pagas por mirar a los jugadores, en el segundo te conformas con los hinchas. A falta de partido, mucha gente se queda hipnotizada imaginando su desarrollo en las caras de los espectadores. Ellos son el espejo del partido que no ven. Los hinchas argentinos han logrado una proeza impensable: sustituir el espectáculo al que asisten, televisarse a sí mismos con ocasión del partido. 

Neuman se convierte en este libro en el ejemplar viajero del siglo XXI, narrando experiencias y sensaciones en formato tweet. Reflexiones cortas y poco meditadas, frescas y, algunas veces, prescindibles. La vida 2.0 llevada a un viaje que, a su vez, se lleva a un libro. Contradicciones.

¿Por qué está este libro en esta biblioteca viajera? Primero por su visión de un argentino que vive en España que recuerda y analiza sin ser de ninguna parte, como dice Neuman; y, por supuesto, por las píldoras que nos regala de su paso por Buenos Aires y Santiago y por la reflexión que todo el libro supone sobre el concepto de viajar e, incluso, sobre los diarios del viaje:

No creo haber escrito en este libro lo que iba observando. Más bien he observado porque escribía el libro. Se supone que un diario refleja nuestros pensamientos, experiencias y emociones. Nada de eso: los fabrica. Si no escribiéramos, la realidad desaparecería de nuestra mente. Nuestros ojos se quedarían vacíos.

 

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Gracias al autor por compartir ese fugaz recorrido por las capitales de 18 países y gracias también por todos los consejos sobre Argentina que me dio en la Feria del Libro de Madrid. Tengo apuntadas todas sus recomendaciones en letras bold :)